No ha sido un proceso fácil. Han sido años de obras con varias interrupciones, primero por el hallazgo de restos arqueológicos y después por la crisis económica. La ejecución fue muy lenta y complicada. Se trabajó con muchas trabas dadas las difíciles condiciones de accesibilidad y de trabajo de la maquinaria para llevar adelante una estructura poco convencional y se tuvieron que paralizar las obras diversas veces.

Detrás del uso que se ha hecho de los materiales industriales hay mucho trabajo artesanal, de aquello que podríamos decir hecho a mano, y es por eso que la implicación de los trabajadores en las obras ha sido fundamental. Sus manos están ahí en cada uno de los detalles.

Una pasarela une lo que son los despachos del área de Cultura y administración con una sala de exposiciones. Se trata de un espacio dinámico que fluye de un lado al otro de los antiguos edificios para generar un recorrido o paseada por todas las salas de exposición que diluyen los límites en un cambiante y simultáneo paisaje interior y exterior.